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José Luís Rodríguez, tercero de España en 100 kilómetros de atletismo.

15/10/2009

El mayor éxito de mi carrera, sin duda fue dejar el alcohol.

Su historia es la de un héroe que ha sabido pulverizar los obstáculos que pone la vida. Empezó a correr con 32 años para superar su alcoholismo. Ahora, con 45, ha pasado de ser «uno de los más despreciados del pueblo» a lograr el mayor éxito deportivo de la historia de Paradas. Hoy, la única huella que conserva de su pasado son sus dos tatuajes.

-Ha sido la gran sorpresa del Campeonato de España, y sin embargo todo se debió a un error...
 
-Viajé pensando que se celebraba el Campeonato de España de veteranos, donde podía hacer un buen papel. Pero cuando recogí el dorsal me enteré de que la prueba era de categoría absoluta. Una vez allí no me podía echar atrás y decidí ir a por todas. Unos días antes soñé que quedaría tercero y que haría el saque de honor en el campo de fútbol del Paradas. Al final se ha hecho realidad... aunque en categoría absoluta (sonríe).
 
-¿Cómo transcurrió la prueba?
 
-A pesar de que llegué a salirme del recorrido dos veces, fui casi toda la carrera tercero. Sobre el kilómetro 80 me puse segundo después de sobrepasar a Aubeso, subcampeón del mundo. Le aventajé tres minutos, pero increíblemente me volvió a coger. Los últimos kilómetros me los pasé intentando mantener el ritmo y llorando de la emoción. No me lo creía.
 
-Y eso que no preparó la cita de la forma más ortodoxa.
 
-Sólo me entrené durante mes y medio, mientras que el resto de atletas tienen en mente esta fecha durante todo el año. Tampoco tengo preparador. Mis entrenamientos los saco de foros de internet. Y para colmo, no comí nada durante las más de siete horas y media que corrí, por desconocimiento. Luego supe que eso es casi un suicidio.
 
-A todo ello hay que añadir la dura odisea hacia Cantabria, donde se disputaba la prueba...
 
-Ni yo ni el club podíamos pagar el viaje, así que el alcalde de Paradas nos prestó un coche lleno de gasolina para ir. Salimos el viernes a las siete de la mañana y tardamos más de doce horas en llegar. Esa noche sólo dormí cuatro horas desveladas. Y a las seis de la mañana, control de dorsales... Todo eso me hace pensar que pude hacerlo todavía mejor.
 
-Increíble que un atleta como usted carezca de medios para competir...
 
-Así es la vida. Antes trabajaba como en la construcción, y algo podía hacer. Con la crisis llevo seis meses desempleado. Así es imposible.
 
-¿Ha sido el mayor éxito de su carrera?
 
-Mi mayor éxito fue cuando empecé a correr con 32 años. Fumaba casi dos paquetes de tabaco diarios y era alcohólico. Un día normal podía beber seis litros de cerveza. Uno malo podía estar varios días desaparecido. Tenía depresión. El nacimiento de mi hijo hizo que me replantease la situación. Mi psicólogo me dijo que practicara deporte para tener la mente ocupada. Gracias a él he pasado de ser uno de los más criticados y despreciados del pueblo a conseguir el mayor éxito deportivo en la historia de Paradas. Sólo espero que la gente me reconozca por lo que soy actualmente.
 
-¿Qué sintió cuando se vio subido en el podio oyendo el himno de España?
 
-Me quedé rígido mirando al cielo. Mis amigos se rieron porque creían que imitaba a Raúl. Pero cuando les dije el por qué se quedaron de piedra. En ese momento vi la imagen de mi abuela mirándome orgullosa, y yo la miraba pidiéndole perdón por todo lo que le hice pasar. Aquello me paralizó. Yo me crié sin padres, y mi abuela me sacó adelante. La espina que tengo es que ella murió sin haberme visto cambiar. Le hice pasar mucho.
 
-¿Cómo se presenta el futuro?
 
-En noviembre viene el Europeo de Italia. Van cuatro por país, y actualmente tengo la cuarta mejor marca nacional. Ojalá pueda ir, sería muy importante para mí.
 
Fuente: www.abc.es